Muebles con historia.











Creamos mobiliario inspirado en la Casa Frey y en el espíritu del diseño moderno de su época. Cada pieza lleva consigo una historia y un poco de Bariloche.
Los muebles de caja están realizados en madera de ciprés recuperada de la remodelación de la casa. Incorporan detalles elaborados con varillas de alambrado, cuya textura guarda las marcas del tiempo, el sol y la intemperie. Su acabado hachuelado, típico de las construcciones patagónicas de mediados del siglo XX, refuerza ese vínculo entre materia, historia y paisaje.
Las bibliotecas adoptan un lenguaje más contemporáneo, evocando los muebles originales de los años ’50 y ’60 que habitaban la casa.
Son piezas que dialogan entre pasado y presente, entre lo artesanal y lo moderno.
En el hall de entrada, te recibe un detalle que marca el tono del lugar: un display con luz interior, construido a partir de una moldura de madera recuperada que había quedado descartada en la remodelación. A eso se sumaron herrajes antiguos, que aportan autenticidad y calidez.
El toque final fue un fondo hecho con corchos de vino reutilizados, donados por un restaurante local y ajustados uno a uno a mano, formando una textura cálida y orgánica donde se pinchan los posters informativos.
El proyecto tuvo un valor especial para Martín, quien encuentra inspiración en la pesca, y para Manu, que creció escalando las agujas de Frey.
Este fue un encargo muy especial, ya que la tienda pertenece a la marca Patagonia, fundada por Yvon Chouinard, una persona que admiramos profundamente.
Un emprendedor innovador, siempre fiel a su vínculo con la montaña y la naturaleza, que ha construido una empresa pionera en sustentabilidad y compromiso ambiental.
Varias de sus políticas reflejan esa filosofía:
- No construyen edificios nuevos; recuperan construcciones patrimoniales.
- Eligen ubicaciones fuera del microcentro, fomentando caminar y descongestionar las ciudades.
- Destinan el 1% de sus ganancias a proyectos socioambientales en todo el mundo.
- Promueven la reparación y el uso prolongado de su ropa, desafiando la lógica de la obsolescencia rápida.


